La obra de santa Teresa nos lleva a recuperar su persona como mujer de silencio y de oración.
Julio - Septiembre de 2015
"Mi alma está unida a tí, tu diestra me sostiene"
(Ps 63,9)
Editorial
TRAS LAS HUELLAS DE SANTA TERESA
El 15 de octubre del pasado 2014 comenzamos el Año Jubilar teresiano. Nos encontramos, por tanto, a un paso de la clausura de este año en el que celebramos el V Centenario del nacimiento de la santa reformadora.
Atrás quedan las palabras del papa Francisco cuando en la apertura del año jubilar se preguntaba y nos preguntaba: “¿Qué puede enseñarnos a los hombres y mujeres de hoy la figura de santa Teresa de Jesús? ¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa”? El Papa nos pedía acercarnos a la obra y a la vida de la santa y siguiendo esa recomendación nuestro BOLETÍN no podía dejar pasar de largo la invitación papal que, por otra parte, es invitación a toda la Iglesia.
Cierto que nos separan cinco siglos de la vida de Teresa de Jesús. Aquella época del siglo XVI, en expresión de la santa doctora, eran “tiempos recios” por lo que entendemos que eran tiempos difíciles, complejos y complicados.
Eran tiempos que pedían reformas y purificación en la vida de la Iglesia. Lo cierto es que la santa supo amar su tiempo y descubrir las oportunidades que le brindaba con “determinada determinación” en los caminos del bien y de la reforma.
Las palabras que trascribo de Teresa de Jesús nos muestran su voluntad decidida y su estilo espiritual: “Que no, hermanas, no; obras quiere el Señor, y que si ves una enferma a quien puedes dar algun alivio, no se te dé nada de perder esa devoción y te compadezcas de ella; y si tienes algún dolor, te duela a ti; y si fuere menester, lo ayunes, porque ella lo coma, no tanto por ella, como porque sabes que tu Señor quiere aquello” (Moradas V,3,11).
La obra de santa Teresa nos lleva a recuperar su persona como mujer de silencio y de oración. Mujer de vida interior. Su fortaleza, para fundar y gobernar, anidaba en el corazón mismo de su castillo interior. Ella nos invita a entrar en las moradas y aposentos más secretos para hallar a Dios. Ricardo Blázquez, cardenal-arzobispo de Valladolid, decía en su homilía de apertura del año jubilar: “El secreto de Teresa, de donde brota su existencia nueva y su vocación especial en la Iglesia, fue el encuentro profundo con Dios en Jesucristo. En esta autocomunicación una imagen muy «llagada» le fue como esculpida en su espíritu y las palabras le quedaron grabadas imborrablemente. El Hijo ha tenido a bien revelar a Teresa su intimidad compartida con el Padre. En la comunicación se pone Teresa sin reservas y sin condiciones a disposición del Señor. «Vuestra soy, para vos nací, ¿qué mandáis hacer de mí? (Poesía5)». La clave para entender a Teresa no es otra que su profundo enamoramiento del Señor así cuando escribe sobre oración la definirá como «tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabemos nos ama» y da consejo de cómo hacerlo: «no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho» (Moradas IV, 1,7) convencida de que la oración es «el camino seguro» (Vida 2,13).
Con todo Teresa ha sido la primera mujer nombrada Doctora de la Iglesia por el beato Pablo VI (1970). Sus méritos son sobrados. No fue poca la tarea de la reforma del Carmelo que funda sobre tres pilares: amarse mucho los unos a los otros, desasirse de todo y verdadera humildad, que «aunque la digo a la postre es la base principal y las abraza a todas» (Camino 4,4).
La redacción del BOLETÍN, en este año tan lleno de oportunidades para la renovación de nuestra vida espiritual con la celebración del Año de la Vida Consagrada y el Año Jubilar teresiano, ha querido colaborar con la publicación de este número dedicado a santa Teresa y más tarde lo hará dedicando otro número a la Vida Consagrada.
Para el número que tienes en tus manos se han buscado artículos que ayuden a contextualizar la vida y obra de santa Teresa de la mano de Mons. Ángel Pérez Pueyo y el catedrático de psicología evolutiva, Francisco Miras Martínez al tiempo que se han recuperado artículos publicados en nuestro BOLETÍN, del número de mayo-junio de 1981 que apareció con el título de “Teresa o «solo Dios basta»”, donde se recuperan de nuestros archivos espléndidos artículos de Antonio López Baeza (Lorenzo Alcina) y su hermana Pilar, Pepe Rodier. Completamos el número con artículos de Emérito de Baria y algunos textos selectos de la santa que han sido seleccionados por la redacción.
MANUEL POZO OLLER
Director