El Sínodo Panamazónico trató temas de ecología integral, doctrina social y evangelización.
Boletín Iesus Caritas de Julio-Septiembre de 2020
Editorial
Conversión ecológica, misionera y sinodal
El mes de octubre de 2019, Roma se convirtió en la capital de la Amazonía. Más de 300 participantes entre obispos, sacerdotes, religiosos y laicos abordaron los desafíos de una región que aglutina a nueve países. El Sínodo Panamazónico trató temas de ecología integral, doctrina social y evangelización. Temas que, por otra parte, trascienden los límites de estas nueve naciones, puesto que afectan directamente no solo a la Iglesia universal, sino también a la comunidad internacional. No se oculta los recelos que en muchos ha suscitado el Sínodo celebrado. Especialmente en grupos de presión políticos y económicos que buscaron contraprogramar y desacreditar la cita eclesial. Estos lobbys, por desgracia, han encontrado apoyo dentro de la Iglesia. Son grupos que se resisten a toda reforma y que confunden a los creyentes minando la credibilidad y autoridad del sucesor de Pedro.
El Papa, en la exhortación postsinodal Querida Amazonía, hace un canto a la defensa de esta región del planeta frente al neocolonialismo que destruye el medioambiente y condena a quienes lo habitan. El tono literario de la redacción, que alterna los gritos contra estos crímenes con los sueños para proteger la Casa común, hace que se presente más como un documento evocador y de sensibilización, que como un plan de acción sistematizado. Ya en el comienzo del texto, Francisco advierte de que es un «marco de reflexión» que no busca reemplazar ni repetir el documento final del Sínodo.
La reflexión sinodal ha dejado para explanar muchos y variados retos, avalados en votación de forma abrumadora por los padres sinodales: el pecado ecológico, la creación de un organismo eclesial regional, la red de escuelas, las traducciones bíblicas, el fondo para ladeuda climática y otros muchos. El tiempo permitirá constatar si estas propuestas se van concretando en acciones con el aval y recursos necesarios desde el recién creado Consejo Especial para la Amazonía, organismo integrado en el Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral.
Entre las cuestiones discutidas que se incluían, en un primer momento en el documento sinodal, se encontraban los temas de la ordenación de hombres casados y el papel eclesial de la mujer. En la exhortación, Francisco, aparca estas propuestas. De la misma manera, aparca la discusión sobre el acceso de las mujeres al orden sagrado y elude cualquier mención al diaconado femenino. El cardenal Michael Czerny ha comentado en rueda de prensa que «estas cuestiones no desaparecen», de la misma manera que «no se cierra ninguna puerta». El propio Francisco escribe en la exhortación postsinodal que la solución no pasa por «relativizar los problemas, escapar de ellos o dejar las cosas como están». En aras de una comunión irrenunciable garante de la catolicidad, el Papa insta a no caer en «soluciones pragmáticas» o en «la dialéctica que limita la visión», para «acoger con valentía y generosidad ese don inesperado que despierta a una nueva y mayor creatividad».
Introducimos este número del BOLETÍN con la homilía del papa Francisco en el viaje apostólico a Perú en 2018. Nos parece que es un documento programático que ayudó a preparar el ambiente sinodal y, más tarde, sería complementado con el grito profético recogido en el documento del Pacto de las Catacumbas. El ramillete de colaboradores de este número están avalados, no solo por su sabiduría y experiencia pastoral, sino por su vida comprometida al servicio del Evangelio y de los pobres. Nombres como Abraham Apolinario, Mauricio da Silva Jardim, Edson T. Damián, Leonardo Boff, y Mariano Puga nos ayudan en una reflexión actual y valiente que exige una confianza grande en Dios al tiempo que la superación de ideologías lejanas al kairós del momento presente y las necesidades espirituales y humanas de las comunidades.
Manuel Pozo Oller
Director
