Haremos un breve recorrido de las distintas etapas significativas de la vida del Hermano Carlos. Este recorrido es una invitación a dejarnos, como él, interpelar en nuestras situaciones actuales de vida, por «el encuentro con el otro diferente».
Año 2.017
(Julio – Septiembre)
CARLOS DE FOUCAULD: PEREGRINO DEL ETERNO
“Quien busca halla; a quien llama, se le abre” (Mt 7,8 -- Lc 11,10)
La época histórica en la que vivió el hermano Carlos (vivió 58 años), fue el inicio de un cambio radical tanto en el pensamiento filosófico, nacimiento de las ideas laicistas, desarrollo tecnológico y económico, colonialismo, como por las consecuencias de la primeraguerra mundial. El contexto histórico de su vida, tan distinto delnuestro, coinciden en muchos aspectos con la realidad que vivimos en la actualidad en sus aspectos de mundo globalizado y casa común de la humanidad.
Hoy estamos viviendo una situación de crisis y cambios tan rápidos y profundos que van más allá de la sola política y economía.Muere una cultura y nace otra distinta. Ahora más que nunca necesitamos en nuestras comunidades cristianas, hombres y mujeres, creativos, libres, audaces; creyentes sin miedo siguiendo las pautas del Reino que nos marca el Evangelio.
A pesar del paso del tiempo, han pasado ya cien años desde la muerte del eremita del desierto, las intuiciones y las experiencias vividas por el hermano Carlos son muy actuales.
A lo largo de mis exposiciones, a modo de perspectiva hacia el futuro e interrogante en el momento actual, voy a tener muy presente el lema propuesto para el año del Centenario que reza así:«El Hermano Carlos al encuentro con el otro diferente».
Asimismo, por la cercanía al año de la Misericordia, nuestra reflexión se orienta en la perspectiva del hermano Carlos como «icono de la misericordia». Toda su vida está marcada por este momento de su conversión, una conversión paulina que lo cambia radicalmente: conocer a Dios como un Padre que, en su ternura y en su misericordia, acoge al pecador, ofreciéndole una esperanza y una vida nueva. Este sentido profundo de la encarnación, el hermano Carlos lo percibe a la vez en su cuerpo y en lo más íntimo de su corazón, en este momento de gracia que lo ilumina y le abre un camino innovador.
A partir de su conversión, su vida estará entregada a vivir y ser testigo de esta experiencia para ir al encuentro del otro como lo hizo Dios con él. A través de las etapas tan distintas que marcan su vida, queremos percibir cómo el hermano Carlos ha tenido siempre la capacidad de dejarse interpelar en el momento presente por las personas y las circunstancias que encontraba.
Con esta mirada, haremos un breve recorrido de las distintas etapas significativas de su vida. Este recorrido es una invitación a dejarnos, como él, interpelar en nuestras situaciones y opciones actuales de vida, por «el encuentro con el otro diferente». Las oportunidades de ser interpelados son múltiples y son fuente de novedad para abrir caminos distintos y nuevos como lo hizo el hermano Carlos.