Abril - Junio 2014
"Os anuncio una buena noticia, una gran
alegría para todo el Pueblo" (Lc 2,10)
Editorial
Después del primer documento del papa Francisco sobre La luz de la fe, proveniente de un texto de Benedicto XVI, se esperaba esta Exhortación Apostólica, La alegría del Evangelio, que recoge brevemente -solo 28 de las 58 proposiciones sinodales- el Sínodo sobre La nueva evangelización (octubre de 2012) y que se convierte en su primer documento programático. Su contenido y el tono lo hacen excepcional, ya que en la larga historia de la Iglesia representan una total novedad sobre los documentos papales habituales, más aún cuando observa que sobre su temática «no es conveniente que el Papa reemplace a los episcopados locales», y por esto afirma que «percibe la necesidad de avanzar en una saludable “descentralización”» (núm. 16).
Uno de los puntos más nuevos es «una conversión pastoral y misionera» de la Iglesia que lleva a una «pastoral en conversión»: aquí radica la «impostergable renovación eclesial», que se describe con un realismo no habitual en estos documentos (núms. 25-33); y, como segundo punto, se afronta con precisión teológica la cuestión de la jerarquía de verdades (núms. 34-39), que no se respeta cuando, según el papa, «se habla más de la ley que de la gracia, más de la Iglesia que de Jesucristo, más del Papa que de la Palabra de Dios». Por esto, se afirma que la Iglesia es «una madre de corazón abierto» (núms. 46-49).
Extremadamente cercanos son los capítulos siguientes: la sugerencia sobre «la crisis del compromiso comunitario» (c. II); el nuclear sobre el «anuncio del evangelio» (c. III), donde incluye una parte muy realista sobre la homilía (núms. 135-144); el brillante sobre «la dimensión social» (c. IV), y la conclusión, «Evangelizadores con Espíritu (c. V). Estamos, pues, ante un documento excepcional, que pone en estado de misión a toda la Iglesia.
Por esto, a nivel institucional, propone de forma nueva: una descentralización de las competencias de Roma a las Iglesias locales, que haga posible un nuevo ejercicio del primado promoviendo, a su vez, la colegialidad; la inserción de los laicos y las mujeres en lugares de decisión; una pobreza visible y una perceptible «opción» por los pobres. Es, sin duda, un programa de largo alcance del papa Francisco que huele a Evangelio.
Nuestro Boletín no puede quedar al margen de este “huracán del Espíritu” que ha supuesto “el estilo del papa Francisco” y se ha concretado como programa en la exhortación apostólica “Evangelii gaudium” y por eso dedicamos este número que hemos querido subtitular con la frase evangélica que recuerda el anuncio del nacimiento de nuestro Señor a los pastores que cuidaban al raso, ¡hermoso símbolo de la situación en la que se halla el hombre de hoy en total intemperie!, y que eran pobres por su condición y oficio: “Os anuncio una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo” (Lc 2,10). Mons. Alfonso Milián nos recuerda que la fuente de nuestra alegría es la alegría pascual y nos dice que “no podemos llevar la buena nueva sin alegría” al tiempo que nos descubre la insondable alegría de Jesús y su fundamento en la paternidad/maternidad divina. De Michel Lafon, aprovechándonos de la generosidad de la editorial Ciudad Nueva, hemos tomado el capítulo II de su libro 15 días con Carlos de Foucauld que se presenta bajo el epígrafe Alegrarse con la alegría de Dios.
En la sección de Testimonios y Experiencias presentamos el testimonio hermoso de Mario Sabato, hermano del Evangelio, que trabaja con los nómadas del circo y se presenta a sus espectadores como el payaso Sbirulín. A esta sección se añade el testimonio gozoso de una Iglesia en cambio promovido por el II Concilio del Vaticano de Juan Alfonso Vila Blasco a la que se acompaña dos trozos, recuerdo y homenaje de la exhortación apostólica de Pablo VI Gaudete in Domino sobre la alegría cristiana publicada en el año1975.
Artículo hermoso, sugerente y profético el de la teóloga Montse Escribano sobre la conciliariedad en la Iglesia: gozos y esperanzas, tristezas y angustias. Acompañan en la sección Ideas y Orientaciones artículos de Leonardo Terrazas Roncal y el artículo recuperado del Boletín del 1964 de Ángel Mattei, artículo de gran actualidad a pesar de la distancia en el tiempo.
El número se cierra con la sección Páginas para la Oración con un ramillete de textos selectos de las Florecillas de san Francisco de Asís, P. Van der Meer, J. R. Flecha Andrés, Paul Claudel para terminar con dos meditaciones de Antonio Rodríguez Carmona para preparar y vivir el Jueves y Viernes Santo.
MANUEL POZO OLLER,
Director
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