Año 2013 (Julio-Septiembre)
“Mi poder se manifiesta en
la debilidad" (2Cor 12, 1-10)
Testigos del amor de Dios
Editorial de Manuel Pozo Oller
Este BOLETÍN, teniendo en cuenta nuestra espiritualidad, nos invita con su lectura a ser testigos desde abajo y desde los márgenes de la vida dejando a Dios ser el protagonista de nuestras vidas al tiempo que siendo conscientes de nuestras debilidades. ¡Qué hermoso y consolador resulta el subtítulo de este número que tomamos de la experiencia paulina: “Mi poder se manifiesta en la debilidad” (2 Cor 12,1-10).
Este BOLETÍN, teniendo en cuenta nuestra espiritualidad, nos invita con su lectura a ser testigos desde abajo y desde los márgenes de la vida dejando a Dios ser el protagonista de nuestras vidas al tiempo que siendo conscientes de nuestras debilidades. ¡Qué hermoso y consolador resulta el subtítulo de este número que tomamos de la experiencia paulina: “Mi poder se manifiesta en la debilidad” (2 Cor 12,1-10).
En efecto, nos
puede ayudar a asumir nuestras debilidades el recuperado artículo de Estanislao
Lyonnet que acaba magistralmente con una cita de Marcel Legaut: “Es cuando te
sientes aplastado por tu debilidad cuando podré actuar en ti y en las almas. Tu
alma se abrirá a una nueva vida. Será una luz nueva que te alumbrará. En una
misma mirada comprenderás que no puedes nada, y que todo lo puedes. Algo te dirá
en el fondo de ti mismo que puedo actuar por tu intermedio. No resistas.
Consiente a hacer no solamente lo que puedes hacer, sino lo que Yo puedo hacer
por tu intermedio. Entonces conocerás un grado de despojo que no vislumbras
todavía” (Marcel Legaut).
Clarividente y
magnífica la conclusión del artículo de Antonio Rodríguez Carmona cuando
escribe: ≪Creyente y
misionero se identifican y están presentes en la persona con la misma
intensidad. A una fe grande responde un espíritu misionero grande y viceversa, y
a una fe pequeña responde un espíritu misionero pequeño. La razón es que el
factor principal de la misión es el testimonio. Jesús envió a la Iglesia como
pueblo de testigos, que han visto, oído y experimentado en su vida lo que creen:
“Vosotros sois testigos de estas cosas” (Lc 24,48), “seréis mis testigos en
Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra”≫
(Hch 1,8)”.
El apartado
Testimonios y Experiencias se nutre de cuatro testimonios diversos. Así varios
amigos escriben sobre la evangelización y el testimonio cristiano en la ciudad,
“en el corazón de las masas” que a veces se torna “desierto en la ciudad”; y
sobre el testimonio apostólico y de plena inserción ante aquellos que no
profesan nuestra fe; también de nuevo tratamos sobre la presencia en el mundo
carcelario. El BOLETÍN recupera del legado de nuestro
amigo difunto Francisco Clemente un testimonio de acercamiento al mundo
musulmán. Terminamos la sección con la bellísima y siempre oportuna oración
“Adsumus” atribuida a san Isidoro de Sevilla.
En la sección
Ideas y Orientaciones presentamos a los lectores a Pierre Duboís, una figura
importante de la iglesia en Chile en estas últimas décadas, compañero y amigo
entrañable de Mariano Puga. El artículo de Emérito de Baria invita a contemplar
los testimonios de fe recogidos por los Evangelios.
En Páginas para
la Oración Michel Lafon nos habla de oración y testimonio: “El testimonio del
amor a los demás, del amor de Cristo que pasa por nosotros para ir a los otros,
implica necesariamente compartir la vida: debemos estar cerca de los hombres;
querer compartir su vida, al menos una cierta comunidad de destino. y esto puede
llevar hasta ciertos servicios materiales y ciertas actividades. De la misma
manera la intercesión: orar en nombre de los que me rodean implica también
compartir su vida. Para poder hablar en nombre de un pueblo es necesario
pertenecer a él. Para lograr esta inserción nos ayudan grandemente los textos
del Padre de Foucauld”. Por fin, algunos trozos escogidos de las obras de Carlos
Carretto, nos pueden ayudar a orar para pedir al dueño de la míes ser testigos
de su amor.
Enlace al Boletín 178:

