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La fe en diálogo con el hombre


Reflexiones de Mons. Santiago Agredo,

                                                                       

EVANGELIZACIÓN Y COMPROMISO CON LOS POBRES
Vamos a hablar de fe en diálogo, y eso nos obligará a discernir con quién hemos de dialogar, de qué queremos hablar, qué pretendemos con el deseado diálogo, qué caminos vamos a seguir para alcanzar lo que pretendemos.
 
Los interlocutores
 
El argumento sobre el que se me pidió que reflexionase era La fe en diálogo con otras religiones”. Eso significaba hablar de cristianos en diálogo con quienes, no siéndolo, buscan en la religión una respuesta a los enigmas de la condición humana.

Intuí, sin embargo, que de ese diálogo no habían de quedar excluidos quienes en el ejercicio de su libertad han optado por no creer, o quienes dicen que, aun deseándolo, no pueden creer, y tampoco aquellos otros que se han adaptado pacíficamente a no creer, entiéndase a vivir como si Dios no existiera. No digo que ateísmo, agnosticismo e indiferencia sean una forma solapada de religión, p
ero no dejan de tener puntos importantes de contacto con ella, pues también ellos dan una visión del mundo, también ellos dan una respuesta a las preguntas ineludibles de la existencia humana, y, aunque sólo sea para negarlo o para ignorarlo, también ellos dicen relación a Dios.
 
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Cien años después de su muerte continúa hablando


Foucauld continúa inspirando la espiritualidad de varios movimientos que pretenden imitar a Jesús.                                                      



El 1 de diciembre de 1916, de forma violenta, moría en Tamanrasset Carlos de Foucauld (...) Nacido en Estrasburgo el 15 de septiembre de 1858 de familia noble, pronto quedó huérfano e ingresó en la carrera militar, llevando una vida licenciosa, abandonando la fe de su infancia. No se sentía feliz. Escuchó un día al abate Huvelin: “Jesús ocupó el último lugar, que nadie le ha arrebatado”. Y en
su inquietud inició una búsqueda, viajando por Tierra Santa, sintiéndose impresionado por los 30 años de Jesús en Nazareth, vividos en el silencio, en el trabajo humilde de carpintero. Después de una experiencia en la Trapa, buscando asemejarse más a Cristo, quiere internarse entre los pobres y parte hacia África entre los tuaregs. Había escrito: “Yo no puedo concebir el amor sin una necesidad imperiosa de conformación, de semejanza y sobre todo de compartir todas las penas, todas las dificultades, todas las asperezas de la vida...cuando Vos habéis sido pobre, machacado, habéis vivido en un trabajo duro...me resulta imposible entender el amor sin la búsqueda de la semejanza” (Retiro en Nazareth 1891)

Foucauld continúa inspirando la espiritualidad de varios movimientos que pretenden imitar a Jesús y de ser sus testigos a través de medios pobres: la escucha, la oración, la pobreza y su vida entre los más pobres, la fraternidad, el silencio. Es un estilo de vida y de evangelización, que sin descalificar otras formas, quiere resaltar actitudes de Jesús fundamentales y que no podemos olvidar en la Ig1esia.

Pablo d'Ors (sacerdote, filósofo, fundador de Amigos del Desierto en su artículo “A la renovación por la oración” n° 3000 de Vida Nueva) escribe: “La necesidad primordial de la comunidad cristiana es hoy la renovación en el Espíritu que propicia la oración...la contemplación es una necesidad de todos, un regalo sin el cual la vida activa es un frenesí o, en el mejor de los casos, humanismo ético y buena voluntad...Mi principal reproche a la Iglesia de hoy, que formulo no sin tristeza, es que son muchos, muchísimos, los que están en las cosas de Dios, pero pocos, poquísimos, los que están en Dios, lo que no es en absoluto lo mismo” (...)
 
Figuras como Francisco de Asís, Carlos de Foucauld, la Madre Teresa de Calcuta y el estilo con el que el Papa Francisco está impregnando su ministerio nos recuerdan actitudes fundamentales de Jesús, que aún los no creyentes, no dejan de admirar.

JUAN SANCHIS

Espiritualidad de Encarnación en Carlos de Foucauld


Elaboró el primer diccionario tuareg-francés ya que consideraba que el primer arma de evangelización es la cultura.                             




A lo largo de la historia, cuando ha habido fuertes ataques al cristianismo, el Señor ha hecho surgir grandes santos. Contra la reforma protestante lucharon santa Teresa de Jesús, san Juan de la Cruz, san Ignacio de Loyola... De la Francia que camina aceleradamente hacia el paganismo y el laicismo surgen santa Teresita de Lisieux, Carlos de Foucauld, Guillermo Rovirosa...
 
Carlos de Foucauld, militar converso, intentó vivir siempre la vida pobre y oculta de Jesús de Nazaret. Buscando compartir la pobreza con los últimos de la Tierra, se aleja solo hacia el desierto del Sáhara, donde había sido militar. Aquella parte de África es un hervidero de conflictos permanentes, guerras, masacres., la explotación del hombre por el hombre llega hasta tal punto que Francia, la cristiana Francia, la potencia colonial, consiente la esclavitud de millones de personas: hombres, mujeres y niños.
 
Su trabajo: como los monjes medievales, dedica muchas horas cada día a escribir, sobre todo a elaborar el primer diccionario tuareg-francés ya que consideraba que el primer arma de evangelización es la cultura. Había que abrir caminos nuevos, caminos culturales entre África y Europa.
 
Sobre el mundo musulmán en el que vivía estaba convencido de que pueden volver a ser poblaciones cristianas. Hay que “trabajar y sobre todo sacrificarnos con este fin. Haremos el bien, convertiremos en la medida de nuestra virtud, exactamente, matemáticamente”.
 
Muere sin ningún discípulo, sabe que unos siembran y otros cosechan. Le matan en su cabaña. Hoy son muchos los grupos cristianos fundamentados en su espiritualidad.
 
Id y Evangelizar
100 (2016) 12
 

Retorno al Evangelio


Texto del Cardenal Jean Danielou, citado en el Boletín Iesus Caritas 193.                                                                                            
El padre de Foucauld es un contemplativo. Sabe que únicamente la oración introduce en la fe viva y que, sin oración, tan sólo hay un activismo vano. Su alma desborda caridad hacia todos los hombres y particularmente hacia los que no comparten su fe (...)

Esta oración es la oración del pobre, de los pobres de Jesucristo. Lo que admira en sus escritos es su simplicidad y su humildad. Desaparecen todos los bastidores y no queda más que el corazón en el sentido agustiniano de la palabra. Del fondo de su oscuridad el alma se vuelve hacia Dios en la humilde confesión de su miseria (...) Hay aquí una voz que no engaña: la de la autenticidad espiritual.
CARDENAL JEAN DANIÉLOU
"Retorno al Evangelio puro"
Id y Evangelizar 100 (2016) 17

Meditación sobre el salmo 81




Meditación de Carlos de Foucauld publicado en el Boletín Iesus Caritas 193                                                     




En todas las páginas de sus libros, Dios nos recomienda a sus hijos pobres, a sus hijos desheredados, que escuchemos su voz, seamos los padres, los hermanos, los hijos de esos desgraciados; seamos su consuelo, su refugio, su asilo, su hogar, su casa paterna. De esa manera seremos los padres, los hermanos, los hijos de Jesús: su consuelo, su refugio, su ayuda, su hogar, su casa. No nos preocupemos de aquellos a quienes no les falta de nada, ocupémonos de aquellos a los que les falta todo, en quienes nadie piensa.
Seamos los amigos de los que no tienen amigos. Pensemos en las llagas de Lázaro, en lugar de hacer regalos al rico, por bueno que sea. Seamos los padres, los hermanos, los hijos de los abandonados, de los desheredados, de los
miserables, y seremos los padres los hermanos, los hijos de Jesús.

Amemos a los ricos porque también son hijos de Dios; pero no nos ocupemos de ellos porque no lo necesitan; ocupémonos de los pobres porque ellos necesitan de todo, y porque Jesús nos los ha legado no como hermanos, sino como Él mismo, a quien hay que cuidar, alimentar, vestir, consolar, santificar, salvar, en definitiva, amar. Ellos son “sus hermanos” nos dice, la familia que Él ha adoptado; la que nos ha legado. 

Es cosa nuestra ver si queremos aceptarla de su mano o rechazarla. Somos todos hijos del Altísimo! Todos... El más pobre, el más repulsivo, un recién nacido, un viejo decrépito, el ser humano menos inteligente, el más abyecto, un idiota, un loco, un pecador, el mayor pecador, el más ignorante, el último de los últimos, el que más repugna tanto física como moralmente es un hijo de Dios, un hijo del Altísimo, acompañado de un ángel de la guarda resplandeciente de belleza y poder. ¡Cómo debemos valorar a todo ser humano, cómo debernos amarle! Es hijo de Dios. Dios quiere que sus hijos se amen entre ellos como un tierno padre quiere que sus hijos se amen entre sí. Amemos a todo hombre, porque es nuestro hermano y porque Dios quiere que le miremos y le amemos muy tiernamente como tal, ¡pues es hijo del Dios bienamado y adorado! Porque es el precio de la sangre de Nuestro Señor, cubierto con su sangre como de un manto, amado por Dios y por Jesús hasta consumar por él el sacrificio del Calvario, amado de Dios hasta entregar a su Hijo, amado por Jesús, en asociación, en imitación, en unión, en conformidad perfecta con Dios, hasta inmolarse por él. 
Amemos a este hombre a quien Dios ama todos los instantes de su vida, a quien Él da, hasta el último minuto de su existencia, con paciencia y bondad infinitas, los medios para vivir eternamente en el cielo participando maravillosamente de la herencia divina. Estimemos, amemos desde el fondo del
corazón a todo hombre por Dios, nuestro Padre común.
Meditaciones sobre los salmos - Roma 1896”,
en Id y Evangelizar 100 (2016) 13

193: Memoria del Centenario

http://www.carlosdefoucauld.es/Boletin/193/Iesus-Caritas-193.htm
"Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto" 
(Jn 12,24)  

Sumario
                                                                                             
Memoria del Centenario






Boletín Iesus Caritas 193: Memoria del Centenario

http://www.carlosdefoucauld.es/Boletin/193/Iesus-Caritas-193.htm
Imposible recoger toda la vida en este año de actividad intensa. Aquí ofrecemos una muestra, que complementa las informaciones y noticias aparecidas          
Editorial

“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12,24)
                                                                       
(Abril – Junio)  

AL ANDAR SE HACE EL CAMINO

La familia de Carlos de Foucauld acaba de vivir el acontecimiento del Centenario del dies natalis del beato Carlos de Foucauld (1 diciembre 2016). Muchas han sido las iniciativas y numerosos los encuentros de todo tipo que convocados con la misma finalidad han querido dar gracias a Dios por la vida testimonial y el coraje evangélico de aquel que en todo quiso buscar la voluntad de Dios imitando al bienamado y Señor Jesús ocupando el último lugar.

En España ha tenido especial importancia, dentro de las actividades del Centenario, el encuentro interfamiliar que se celebró en la ciudad teresiana de Ávila del 8 al 11 de diciembre del pasado año 2016. Ciertamente este encuentro interfamiliar expresa y visualiza la realidad de la Fraternidad en el momento presente. Encuentro gozoso con una multiplicidad de colores que matizan suavemente el mismo carisma evangélico.

A lo largo del año del Centenario, además de los encuentros de oración, retiros de las familias y celebración de la muerte del Hno. Carlos, se han rotulado y potenciado nuevos caminos misioneros. 

Nuestro BOLETÍN ha colaborado dedicando a esta efeméride los cuatro números del pasado año 2016 que esperamos presentar en breve en un libro electrónico para aquellos que deseen conocer la espiritualidad y avanzar en conocimiento del Hermano Carlos.

Muchas han sido las publicaciones que han visto la luz con motivo del Centenario. En este número recogemos dos reseña: el suplemento del Boletín de los Hermanos del Evangelio que lleva por título 100 años después de la muerte de Carlos de Foucauld. Un mensaje siempre actual (Málaga 2016) y el extenso artículo publicado en la revista Almeriensis que lleva por título Teología, espiritualidad y apostolado en Carlos de Foucauld. A propósito del Ier Centenario de su muerte. También destacamos las publicaciones de los colaboradores de este BOLETÍN: Salió el sembrador a sembrar de Antonio Rodríguez Carmona (Almería 2016) y La fragancia del Evangelio (Madrid 2016) y La oración de Carlos de Foucauld (Madrid 2016) de Antonio López Baeza. Especial eco ha tenido la celebración del Centenario en las revistas Cresol (Noviembre-Diciembre 2016), Id y evangelizar (Septiembre-Octubre 2016), y muchas otras a las que agradecemos de corazón sus magníficas aportaciones.

Imposible recoger toda la vida generada en este año de actividad intensa. Aquí ofrecemos una muestra, que complementa las informaciones y noticias aparecidas a lo largo del pasado año tanto en la página web de la Familia Carlos de Foucauld en España como en otras publicaciones. Con especial afecto publicamos la carta que el Secretario de Estado del Vaticano,Cardenal Pietro Parolin, escribió a las Familias en nombre del Papa Francisco así como la invitación y recuerdo de su presencia en la asamblea interfamiliar del Obispo de Ávila, Mons. Jesús Burillo. A estos documentos, que expresan la comunión eclesial, se añaden la crónica de las jornadas, el mensaje final y el texto y letradel canto del Centenario.
El esquema del BOLETÍN pretende seguir la estructura tradicional no quedando espacio para el apartado Páginas para la Oración que bien se puede suplir con el libro de Antonio López Baeza que hemos citado más arriba. De gran riqueza los testimonios de una novedad y belleza extraordinaria y el artículo espléndido que recoge la conferencia de Mons. Santiago Agrelo, obispo de Tánger, en Málaga en noviembre de 2016 con motivo del Centenario.
MANUEL POZO OLLER
Director

Publicación en papel del Boletín Iesus Caritas 193


Imposible recoger toda la vida generada en este año de actividad intensa. Aquí ofrecemos una muestra de las informaciones y noticias aparecidas a lo largo del pasado año.                       
                                                                                               






Año 2.017
(Abril – Junio)


MEMORIA DEL CENTENARIO
“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12,24)



La familia de Carlos de Foucauld acaba de vivir el acontecimiento del Centenario del dies natalis del eato Carlos de Foucauld (1 diciembre 2016). Muchas han sido las iniciativas y numerosos los encuentros de todo tipo que convocados con la misma finalidad han querido dar gracias a Dios por la vida testimonial y el coraje evangélico de aquel que en todo quiso buscar la voluntad de Dios imitando al bienamado y Señor Jesús ocupando el último lugar.

En España ha tenido especial importancia, dentro de las actividades del Centenario, el encuentro interfamiliar que se celebró en la ciudad teresiana de Ávila del 8 al 11 de diciembre del pasado año 2016. Ciertamente este encuentro interfamiliar expresa y visualiza la realidad de la Fraternidad en el momento presente. Encuentro gozoso con una multiplicidad de colores que matizan suavemente el mismo carisma evangélico.

A lo largo del año del Centenario, además de los encuentros de oración, retiros de las familias y celebración de la muerte del Hno. Carlos, se han rotulado y potenciado nuevos caminos misioneros.

Nuestro BOLETÍN ha colaborado dedicando a esta efeméride los cuatro números del pasado año 2016 que esperamos presentar en breve en un libro electrónico para aquellos que deseen conocer la espiritualidad y avanzar en conocimiento del Hermano Carlos.

Muchas han sido las publicaciones que han visto la luz con motivo del Centenario. En este número recogemos dos reseñas: el suplemento del Boletín de los Hermanos del Evangelio que lleva por título 100 años después de la muerte de Carlos de F oueauld. Un mensaje siempre actual (Málaga 2016) y el extenso artículo publicado en la revista Almeriensis que lleva por título Teología, espiritualidad y apostolado en Carlos de Foucauld. A propósito del I" Centenario de su muerte.

Imposible recoger toda la vida generada en este año de actividad intensa. Aquí ofrecemos una muestra, que complementa las informaciones y noticias aparecidas a lo largo del pasado año tanto en la página web de la Familia Carlos de Foucauld en España como en otras publicaciones. Con especial afecto publicamos la carta que el Secretario de Estado del Vaticano,Cardenal Pietro Parolin, escribió a las Familias en nombre del Papa Francisco así como la invitación y recuerdo de su presencia en la asamblea interfamiliar del Obispo de Ávila, Mons. Jesús Burillo. A estos documentos, que expresan la comunión eclesial, se añaden la crónica de las jornadas, el mensaje final y el texto y letra del canto del Centenario. De gran riqueza los testimonios de una novedad y belleza extraordinaria y el artículo espléndido que recoge la conferencia de Mons. Santiago Agrelo, obispo de Tánger, en Málaga en noviembre de 2016 con motivo del Centenario.