Es preciso ir, no allí donde la tierra es más santa, sino allí donde las almas tienen más necesidad.
El Hermano Carlos, después de descubrir a un Dios Padre, que le ama y le busca por sus caminos errantes, intuye que le encontrará siguiendo los pasos de Jesús, “la existencia humilde y oscura del divino obrero de Nazaret”.
Buscando imitarle pasará por un monasterio trapense, por una ermita en el mismo Nazaret y por fin decidirá ser sacerdote. Antes de su ordenación, hace un retiro de elección que orienta alrededor de tres palabras de Jesús que le gustan de manera particular:
“Entre tus manos encomiendo mi espíritu”Y el futuro se aclara. No volverá más a Nazaret ya que: “Es preciso ir, no allí donde la tierra es más santa, sino allí donde las almas tienen más necesidad”.
“He venido a traer fuego a la tierra”
“Ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”
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http://www.carlosdefoucauld.es/pdf/Boletin-190.pdf#page=41