Michel Lafón
Lo que me ha impresionado siempre y ante todo del Padre de Foucauld, es su apasionada voluntad por la salvación de los hombres, con todo lo que dice sobre: “El homónimo JesúsSalvador”.
Pero, de hecho, este hombre que tenía tanta pasión por la salvación de los hombres, choca, frente al Islam, con la imposibilidad de un apostolado directo.
Por esta circunstancia, para mí, su mensaje fue la respuesta a una situación, digamos de “pre-misión”, aunque la palabra no me satisface, y que actualmente se ha generalizado. En este concepto he encontrado respuesta a preguntas que uno se hace a partir de la situación en donde vivo: ¿Qué son estos hombres en relación con Cristo y qué podemos hacer por su salvación si no podemos predicar?
1. Esto trae consigo primero una mirada respetuosa a losotros, con todo lo que conlleva de dulzura, de humildad, sin espíritu militante, etc.
2.- Una visión más mística que social de la gente que nos rodea, con su lazo invisible con Cristo y con la Iglesia.
“Ver a todo hombre revestido como de un manto por la sangre de Cristo".
“Ver en todo ser humano a Jesús”. Las expresiones del Padre de Foucauld tienen una profunda resonancia doctrinal. El Padre Peyriguére decía que el Padre de Foucauld era doctrina mezclada con ternura.
He descubierto que detrás del lenguaje del Padre de Foucauld y de lo que podría tomarse como algo sentimental había doctrina.
3. Poner el acento sobre los medios invisibles del apostolado (sobre todo cuando no se puede poner en los medios visibles), es decir, poner toda la misión bajo el signo de Nazaret.
Con el testimonio silencioso que es también consecuencia del respeto.
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