Boletín Iesus Caritas 192: El Cuidado de la Casa Común

http://www.carlosdefoucauld.es/Boletin/192/Iesus-Caritas-192.htmJuzgar supone reconocer que la realidad es compleja y exige actitudes de escucha, diálogo y colaboración para cuidar la casa común.          
Editorial

“Alabado seas, mi Señor, por todas las criaturas” (Sab 13,1-9)
                                                                       
(Enero – Marzo)  

CASA COMÚN, CASA DE TODOS

El 24 de mayo de 2015, solemnidad de Pentecostés, el Papa Francisco firmó la Carta-Encíclica «Laudato si’, mi’ Signore».

Para animar a su lectura durante siete semanas durante el verano de 2015 publiqué en mi colaboración semanal en el periódico “Diario de Almería” los artículos que conforman el núcleo de este material bajo el epígrafe “Miramos al mundo con los ojos de Dios”.  

A través de la lectura de los artículos semanales muchos amigos, lectores y feligreses, me han sugerido preparar este material para facilitar a los interesados el estudio y aplicación del documento en los distintos y diversos grupos.

Mi servicio ha consistido en añadir a los artículos comentario a la Carta-Encíclica dos sencillos apartados que aparecen bajo los epígrafes “reflexionamos para comprometernosy “El mundo es un misterio gozoso que contemplamos con jubilosa alabanza” y que pretenden suscitar el diálogo en grupo y facilitar una sencilla oración.

Nada puede, por tanto, sustituir al texto de la CartaEncíclica que habrá de hacerse de modo personal. Lo que aquí se ofrece es una ayuda para profundizar personalmente y en grupo y, si es posible, procurar su aplicación en las líneas propuestas por el documento en el contexto amplio de la Doctrina Social de la Iglesia.

El Papa ha estructurado la carta-encíclica en cuatro pasos que, en la medida de lo posible, hemos de intentar seguir en nuestras reuniones de grupo y que podemos resumir en ver, juzgar, actuar y celebrar.

Ver la realidad con los ojos de Dios no es tarea fácil ni es tarea exclusiva de las ciencias humanas en cuanto supone que somos creaturas y hemos salido, personas y naturaleza, de las manos del Creador. Juzgar supone reconocer que la realidad es compleja y exige actitudes de escucha, diálogo y colaboración leal para el cuidado de la casa común. Actuar es el sello de autenticidad, en cuanto que “la fe sin obras es una fe muerta” (Sant 2, 14-26). El Papa evita las especulaciones y divagaciones que solo alimentan el intelecto y alejan de la realidad e invita a la acción tanto a católicos como al resto de las iglesias y religiones y hombres y mujeres de buena voluntad. Celebrar es extasiarse con la obra del Creador, contemplar su amor infinito que, como todo amor que se precie, es creador y generador de vida nueva.

Hemos querido resaltar la figura sin par de san Francisco: “San Francisco, fiel a la Escritura, nos propone reconocer la naturaleza como un espléndido libro en el cual Dios nos habla y nos refleja algo de su hermosura y de su bondad «A través de la grandeza y de la belleza de las criaturas, se conoce por analogía al autor» (Sb 13,5)[...] El mundo es algo más que un problema a resolver, es un misterio gozoso que contemplamos con jubilosa alabanza” (LS 12).

En el periodo de composición del texto del BOLETÍN nos llegó una cara de José Caselles que, sin duda alguna, despierta nuestra sensibilidad al tiempo que muestra las sombras de una tecnología que escapa al dominio del hombre.

Además del libro que presentamos en el apartado Un libro... un amigo, pueden ser de gran ayuda: F. CHICA, C. GRANADOS, (Eds.), Loado seas, mi Señor. Comentario a la encíclica Laudato Si del Papa Francisco (Madrid 2015); E. SANZ GIMÉNEZ-RICO, E. (Ed.), Cuidar de la Tierra, cuidar de los pobres. Laudato Si desde la teología y con la ciencia (Cantabria 2015); L. BOFF ET ALII, Cuidar la madre tierra. Comentario a la encíclica Laudato sí (Madrid 2015); ENRIQUE FIGUEROA CLEMENTE, La ecología del Papa Francisco: un mensaje para un planeta y un mundo en crisis (Madrid 2015); JOSÉ EIZAGUIRRE, Todo contribuye. Guía práctica de conversión ecológica (Madrid 2015).

MANUEL POZO OLLER
Director

192: El cuidado de la Casa Común

http://www.carlosdefoucauld.es/Boletin/192/Iesus-Caritas-192.htm
"Alabado seas, mi Señor, 
por todas las criaturas
(Sab 13,1-9)  

Sumario
                                                                                             
El cuidado de la Casa Común

Publicación en papel del Boletín Iesus Caritas 193


Imposible recoger toda la vida generada en este año de actividad intensa. Aquí ofrecemos una muestra de las informaciones y noticias aparecidas a lo largo del pasado año.                       
                                                                                               






Año 2.017
(Abril – Junio)


MEMORIA DEL CENTENARIO
“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12,24)



La familia de Carlos de Foucauld acaba de vivir el acontecimiento del Centenario del dies natalis del eato Carlos de Foucauld (1 diciembre 2016). Muchas han sido las iniciativas y numerosos los encuentros de todo tipo que convocados con la misma finalidad han querido dar gracias a Dios por la vida testimonial y el coraje evangélico de aquel que en todo quiso buscar la voluntad de Dios imitando al bienamado y Señor Jesús ocupando el último lugar.

En España ha tenido especial importancia, dentro de las actividades del Centenario, el encuentro interfamiliar que se celebró en la ciudad teresiana de Ávila del 8 al 11 de diciembre del pasado año 2016. Ciertamente este encuentro interfamiliar expresa y visualiza la realidad de la Fraternidad en el momento presente. Encuentro gozoso con una multiplicidad de colores que matizan suavemente el mismo carisma evangélico.

A lo largo del año del Centenario, además de los encuentros de oración, retiros de las familias y celebración de la muerte del Hno. Carlos, se han rotulado y potenciado nuevos caminos misioneros.

Nuestro BOLETÍN ha colaborado dedicando a esta efeméride los cuatro números del pasado año 2016 que esperamos presentar en breve en un libro electrónico para aquellos que deseen conocer la espiritualidad y avanzar en conocimiento del Hermano Carlos.

Muchas han sido las publicaciones que han visto la luz con motivo del Centenario. En este número recogemos dos reseñas: el suplemento del Boletín de los Hermanos del Evangelio que lleva por título 100 años después de la muerte de Carlos de F oueauld. Un mensaje siempre actual (Málaga 2016) y el extenso artículo publicado en la revista Almeriensis que lleva por título Teología, espiritualidad y apostolado en Carlos de Foucauld. A propósito del I" Centenario de su muerte.

Imposible recoger toda la vida generada en este año de actividad intensa. Aquí ofrecemos una muestra, que complementa las informaciones y noticias aparecidas a lo largo del pasado año tanto en la página web de la Familia Carlos de Foucauld en España como en otras publicaciones. Con especial afecto publicamos la carta que el Secretario de Estado del Vaticano,Cardenal Pietro Parolin, escribió a las Familias en nombre del Papa Francisco así como la invitación y recuerdo de su presencia en la asamblea interfamiliar del Obispo de Ávila, Mons. Jesús Burillo. A estos documentos, que expresan la comunión eclesial, se añaden la crónica de las jornadas, el mensaje final y el texto y letra del canto del Centenario. De gran riqueza los testimonios de una novedad y belleza extraordinaria y el artículo espléndido que recoge la conferencia de Mons. Santiago Agrelo, obispo de Tánger, en Málaga en noviembre de 2016 con motivo del Centenario.


Diez cosas que el Papa Francisco quiere que sepas sobre la ecología


Entre los muchos libros publicados con motivo de la encíclica Laudato hemos escogido este por su sencillez y profundidad.                                                              
 
 
UN LIBRO... UN AMIGO
 
AUTOR: Patxi Álvarez de los Mozos.
TÍTULO: Diez cosas que el Papa Francisco quiere que sepas sobre la ecología.
LUGAR Y FECHA DE EDICIÓN: Madrid 2016
EDITORIAL: Publicaciones Claretianas.
FORMATO Y PÁGINAS: 200 x 110; 70 páginas
 
Entre los muchos libros publicados con motivo de la encíclica Laudato sí, sobre el cuidado de la casa común, del papa Francisco, hemos escogido el que encabeza estas líneas por su sencillez y profundidad. Su autor, el sacerdote jesuita Patxi Álvarez, es actualmente director del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, además de ser licenciado en Teología, doctor en Sociología e Ingeniero de Telecomunicaciones. Con ese curriculum, se explica que su pequeño libro no sea un mero comentario de la encíclica, sino una profundización en sus ejes fundamentales.
 
Así, el carácter “sistémico” de la realidad (todo está conectado y relacionado entre sí) en lo que tanto insiste el Papa, significa que no hay nada superfluo, que la degradación de cualquier parte de la realidad empobrece el universo, y que el antropocentrismo interpretado como dominio sobre los bienes naturales y no como responsabilidad, conduce a un estilo de vida equivocado. Y si se analizan los graves perjuicios que provocamos en nuestro planeta descubrimos que en el fondo está una “cultura del descarte”, una cultura consumista que aprecia las cosas en tanto nos sirven, y no por su valor intrínseco. Esta cultura, claramente dominante, tiene sin duda efectos medioambientales, pero victimiza directamente a los más pobres. El deterioro de la naturaleza (contaminación, sobreexplotación recursos, calentamiento climático, etc.) lleva consigo la exclusión de miles de seres humanos de los bienes naturales más necesarios (el caso del agua es sólo un ejemplo).El actual modelo de desarrollo amenaza al mismo tiempo a la naturaleza y a los seres humanos vulnerables. 
 
Si esta es la dramática realidad que precisa denuncia constante, una nueva comprensión del mundo como “casa común” supone también, según el autor del libro, una renovación y puesta al día de nuestra fe. La creación es verdadero sacramento de la generosidad del Padre y, en este sentido, su contemplación ha de volverse celebrativa y festiva para los creyentes.
 
Los comentarios y reflexiones de Patxi Álvarez no deben ahorrarnos la lectura reposada de la encíclica, cuyo texto es ciertamente lúcido y claro. En todo caso, pueden ser un excelente complemento que, si se me permite, trabajado en grupo, ayudarán a captar mejor los aspectos más relevantes de la encíclica.
 
VICENT COMES IGLESIA

Miramos al mundo con los ojos de Dios

Para animar a la lectura de la Carta-Encíclica "Laudato si'" del Papa Francisco.                                                       




Después de algunas filtraciones que rompieron con el tradicional embargo vaticano, se presentó en la Sala Stampa la carta-encíclica del papa Francisco que lleva por título «Laudato si’». El documento toma su nombre de la invocación de san Francisco, «Laudato si’, mi’ Signore», que en el Cántico de lascreaturas recuerda que la tierra, nuestra casa común, “es también como una hermana con la que compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos”. El papa encargó la presentación del texto al Pontificio Consejo Justicia y Paz, organismode la Curia Romana al servicio de la promoción de la justicia y la paz internacionales, que preside el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson. 
 
En una primera aproximación al documento pareciera que el centro de la Encíclica girará en torno a dar respuesta a la pregunta que aparece muy avanzada en la lectura de la Encíclica: ¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? La pregunta “no afecta sólo al ambiente de manera aislada”, sino que nos lleva a interrogarnos sobre el sentido de la existencia y el valor de la vida social: “¿Para qué pasamos por este mundo? ¿Para qué vinimos a esta vida? ¿Para qué trabajamos y luchamos? ¿Para qué nos necesita esta tierra?” Estas cuestiones insoslayables y la búsqueda de respuestas son una invitación a una “conversión ecológica” y al “cuidado de la casa común”. El papa reconoce que “se advierte una creciente sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza, y crece una sincera y dolorosa preocupación por lo que está ocurriendo con nuestro planeta” al tiempo que anima a seguir trabajando ya que todavía «la humanidad tiene aún la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común”; “el ser humano es todavía capaz de intervenir positivamente”; “no todo está perdido, porque los seres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, pueden también superarse, volver a elegir el bien y regenerarse”.

La Encíclica se estructura en seis capítulos. En una primera parte, a partir de la escucha de la realidad (cap.1) busca inspiración en la tradición bíblica (cap. 2), para detectar las raíces del problema (cap. 3). En un segundo bloque la Encíclica es propositiva y ofrece a la humanidad el proyecto de una «ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales» (cap. 4), constatando la necesidad de búsquedas de soluciones desde el diálogo integrador (cap. 5) para terminar sugiriendo algunos principios para crecer en esta dirección ecológica a nivel educativo, espiritual, eclesial, político y teológico (cap. 6). El texto concluye con dos oraciones, una que se ofrece para ser compartida con todos los que creen en «un Dios creador omnipotente», y la otra propuesta a quienes profesan la fe en Jesucristo, rimada con el estribillo «Laudato si’», que abre y cierra la Encíclica.

Sugerencias para su lectura:

Alabado seas, mi Señor, con todas tus criaturas


La Conversión ecológica en san Francisco de Asís.
                                                                     

Francisco, hijo de Pietro Bernardone, comerciante rico, y Madonna Pica, dejó la buena vida familiar para seguir a Cristo. Eran los años de 1200, en Asís (Italia). De él nos dice el Papa: es el “ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos. 

Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados. Amaba y era amado por su alegría, su entrega generosa, su corazón universal. Era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior (...) 
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Publicación en papel del Boletín Iesus Caritas 192

http://www.carlosdefoucauld.es/Boletin/191/Iesus-Caritas-191.htm

Ver la realidad con los ojos de Dios no es tarea fácil ni es tarea exclusiva de las ciencias humanas en cuanto de las manos del Creador.                       
                                                                                               






Año 2017
(Enero – Marzo)


EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN

“Alabado sea mi Señor por todas las criaturas” (Sab 13,1-9)



El 24 de mayo de 2015, solemnidad de Pentecostés, el Papa Francisco firmó la Carta-Encíclica «Laudato si', mi' Signore».

Para animar a su lectura durante siete semanas durante el verano de 2015 Manuel Pozo Oller publicó en el periódico "Diario de Almería" los artículos que conforman el núcleo de este material bajo el epígrafe "Miramos al mundo con los ojos de Dios'.

Los artículos semanales añaden a los artículos comentario a la Carta-Encíclica dos sencillos apartados que aparecen bajo los epígrafes "Reflexionamos para comprometernos" y "El mundo es un misterio gozoso que contemplamos con jubilosa alabanza" y que pretenden suscitar el diálogo en grupo y facilitar una sencilla oración.

Nada puede, por tanto, sustituir al texto de la Carta-Encíclica que habrá de hacerse de modo personal. Lo que aquí se ofrece es una ayuda para profundizar personalmente y en grupo y, si es posible, procurar su aplicación en las líneas propuestas por el documento en el contexto amplio de la Doctrina Social de la Iglesia.

El Papa ha estructurado la carta-encíclica en cuatro pasos que, en la medida de lo posible, hemos de intentar seguir en nuestras reuniones de grupo y que podemos resumir en ver, juzgar, actuar y celebrar.

Ver la realidad con los ojos de Dios no es tarea fácil ni es tarea exclusiva de las ciencias humanas en cuanto supone que somos creaturas y hemos salido, personas y naturaleza, de las manos del Creador. Juzgar supone reconocer que la realidad es compleja y exige actitudes de escucha, diálogo y colaboración leal para el cuidado de la casa común. Actuar es el sello de autenticidad, en cuanto que "la fe sin obras es una fe muerta" (Sant 2, 14-26). El Papa evita las especulaciones y divagaciones que solo alimentan el intelecto y alejan de la realidad e invita a la acción tanto a católicos como al resto de las iglesias y religiones y hombres y mujeres de buena voluntad. Celebrar es extasiarse con la obra del Creador, contemplar su amor infinito que, como todo amor que se precie, es creador y generador de vida nueva.

Hemos querido resaltar la figura sin par de san Francisco: "San Francisco, fiel a la Escritura, nos propone reconocer la naturaleza como un espléndido libro en el cual Dios nos habla y nos refleja algo de su hermosura y de su bondad «A través de la grandeza y de la belleza de las criaturas, se conoce por analogía al autor » (Sb 13,5) [ ... ] El mundo es algo más que un problema a resolver, es un misterio gozoso que contemplamos con jubilosa alabanza" (LS 12).


La Estela de Carlos de Foucauld

En el libro descubrirás el testimonio de aquel «hermano universal» que dio su vida por ellos el 1 de diciembre de 1916.
                                                                                                                      
UN LIBRO... UN AMIGO

AUTOR: José Luis Vázquez Borau
TÍTULO: La estela de Carlos de Foucauld.
EDITORIAL: Mensajero.
FECHA DE EDICIÓN: 2016  -  LUGAR: Bilbao.
FORMATO: 21 x 14  -  ISBN: 978-84-271-3869-8.
En La estela de Carlos de Foucauld descubrirás el testimonio escondido en el desierto del Sahara, entre los más olvidados de entonces y de ahora, los aborígenes y el pueblo tuareg, de aquel «hermano universal» que dio su vida por ellos el 1 de diciembre de 1916. Un testimonio del que ahora se cumplen cien años y que ha dado su fruto gracias a la fuerza del Espíritu de Jesús de Nazaret, el Cristo.

Hoy son muchos los hermanos y las hermanas que en todo el mundo sienten la llamada a ir «hacia los últimos», despojados de todo y con una actitud fraterna y amigable. En este libro hemos querido presentar, por una parte, las etapas significativas de la vida de Carlos de Foucauld y, por otra, algunos de los pilares más representativos de su posteridad: Massignon, Peyriquere, Voillaume, hermanita Magdeleine y Carlo Carretto. y hemos resaltado, al mismo tiempo, cómo cada uno de ellos encarna un valor del carisma del hermano Carlos (intercesión ecuménica, Nazaret, fraternidad, amistad y evangelización).

José Luis Vázquez Borau (Barcelona 1946) es miembro de la Familia Espiritual de Carlos de Foucauld desde el año 1971. Es el fundador y moderador de la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld.

Algunas de sus publicaciones: Consejos evangélicos o Directorio de Carlos de Foucauld (2005), Volver a Nazaret, conducidos por Carlos de Foucauld y Luis Massignon (2004), El Evangelio de la amistad (2011) y Vida de Carlos de Foucauld (2012).

MARÍA DEL CARMEN PICÓN SALVADOR