«Señor, mi Dios,
enseña en mi corazón dónde y cómo buscarte,
dónde y cómo encontrarte.
Señor, si no estás aquí,
¿dónde te buscaré estando ausente?
Si estás por todas partes,
¿cómo no descubro tu presencia?
Cierto es que habitas en una claridad inaccesible…
¿Quién me conducirá hasta ahí para verte en ella?
¿Con qué señales, bajo qué rasgo te buscaré?
Me creaste para verte,
y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado…
Enséñame a buscarte
y muéstrate a quien te busca.
Porque no puedo encontrarte
si tú no te manifiestas.
Deseando te buscaré,
buscando te desearé.
Amándote te hallaré,
y hallándote te amaré»
enseña en mi corazón dónde y cómo buscarte,
dónde y cómo encontrarte.
Señor, si no estás aquí,
¿dónde te buscaré estando ausente?
Si estás por todas partes,
¿cómo no descubro tu presencia?
Cierto es que habitas en una claridad inaccesible…
¿Quién me conducirá hasta ahí para verte en ella?
¿Con qué señales, bajo qué rasgo te buscaré?
Me creaste para verte,
y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado…
Enséñame a buscarte
y muéstrate a quien te busca.
Porque no puedo encontrarte
si tú no te manifiestas.
Deseando te buscaré,
buscando te desearé.
Amándote te hallaré,
y hallándote te amaré»
Publicado en el Boletín Iesus Caritas 179:
http://www.carlosdefoucauld.es/Boletin/179/Iesus-Caritas-179.htm