Mostrando entradas con la etiqueta Maria-Pilar-Guedea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maria-Pilar-Guedea. Mostrar todas las entradas

Mi experiencia de comunión y diversidad

MARÍA PILAR GUEDEA

Cuando ví el título del artículo estuve buscando por unos días inspiración en los libros. Pero no la encontré. Sí, India; quizás no haya otro país tan diverso en el mundo: muchas religiones distintas, muchas culturas, muchas lenguas, muchos colores… ¿Cómo crear comunión? Para mí misma no estaba muy claro y empecé a escarbar en mi experiencia.

Me acordé de mis años en Lonjo (Dt. Singhbhum, Jharkhand). Había estado una temporada un poco larga en España, era el año 73 y me empapé de la Teología de la Liberación. Volví con muchos deseos de identificarme con los oprimidos. Antes, fui a un curso de 3 meses en el ISI (Indian Social Institute, Bangalore) donde me puse al corriente de por qué había tanta pobreza en la India y aprendí que era el efecto de los 200 años de colonización por los ingleses que hicieron una magnífica red de ferrocarriles para tener más facilidad para sacar los recursos naturales del país, que son muchos: hierro, carbón, madera, piedra, oro, bauxita... Y después del curso volví a la zona de tribus del Jharkhand, y dejando mi comunidad religiosa, fui a vivir entre la gente de la tribu HO. 

Estaba interesada en contactar con las mujeres; las llamaba para tener reuniones y no venían, y cuando les preguntaba la causa me decían que “tenían mucho trabajo”. Era verdad, no era una excusa. Nada más levantarse, se iban a la selva a traer madera como combustible. Al volver, después de tomarse un plato de arroz, se iban a trabajar al campo y volvían al anochecer. A mí me maravillaba cómo con un plato de arroz podían resistir todo el día. Por la tarde. Dos días a la semana, se iban al mercado y luego quedaba la cena, la casa, los niños… Eran incansables. 

Pensé que si quería acercarme a ellas sería bueno unirme a sus actividades y algunos días las acompañaba por la mañana a la selva (no podía traer la cantidad de madera que ellas traían sobre la cabeza). En la época de las lluvias, iba a trasplantar arroz o los domingos al mercado con ellas. Todo lo tuve que aprender. Y no podía hacer todas las actividades todos los días como ellas porque no lo resistía 

Leer el testimonio completo: