Antonio López Baeza
El Absoluto de Dios, fundamento de la tarea evangelizadora de las Iglesias Cristianas
2ª Parte
"Dios salva por encarnación"
De Foucauld es un hombre de Iglesia. No sólo ni principalmente un eclesiástico, en el sentido que ahora damos a esta denominación: clérigo consagrado a las tareas pastorales. Él lleva con gozo y gratitud el ministerio presbiteral, pero como lo que es: un servicio humilde y generoso a la tarea evangelizadora entre “infieles” y gentes necesitadas de bienes materiales y espirituales. Incluso celebrar la Eucaristía en medio de vastas regiones en que el Islam es la religión propia, él lo considera un servicio de su carisma sacerdotal, por la fe en que tal celebración es por sí misma una irradiación espacio/temporal de la salvación de Dios en Cristo.
El poder de la humildad y silencio que encierra el sacramento eucarístico, aparece bien pronto para el Hno Carlos como fundamento de toda auténtica evangelización cristiana. En humildad y silencio se hace presente Jesús en las especies sacramentales mediante la fe de la Iglesia y el rito litúrgico. Y cuantos celebran y adoran la presencia real de Jesús, aprenden de dicha presencia a evangelizar desde el silencio, la humildad y la entrega de la propia vida..